LA MEMORIA DEL AGUA
DE: RODOLFO MAMANI QUISPE
La memoria del agua es una supuesta propiedad del agua, no demostrada, según la cual las moléculas del agua almacenan las propiedades curativas de un compuesto homeopático sometido a diluciones en serie durante su preparación. Esta conjetura fue propuesta por el inmunólogo Jacques Benveniste como hipótesis ad hoc para explicar las propiedades curativas que atribuye la homeopatía a sus preparados, aun cuando en éstos no exista ni una molécula de principio activo. Sin embargo, todos los intentos de reproducir los resultados de Benveniste en condiciones de doble ciego han fallado y la comunidad científica rechaza este concepto ya que el agua líquida no forma estructuras ordenadas que duren más de unas fracciones de nanosegundos.
EL PROBLEMA DE LA ULTRADILUCIÓN:
Las medicinas homeopáticas se preparan mediante diluciones sucesivas en agua: Se toma una unidad de sustancia o extracto puro y se añade en proporción 1:10 en agua. Se mezcla hasta lograr la homogeneidad y se vuelve a tomar una unidad, a la que se le somete al mismo proceso, obteniendo una proporción 1:100.
En la práctica homeopática este proceso se repite muchas veces, como mínimo 30, lo que denomina C30 o 30x. Aunque es bastante normal encontrarse con diluciones mucho mayores, como C200. Esto significa que existiría una molécula de sustancia por cada 10200 moléculas de agua (un 1 seguido de 200 ceros). Sin embargo, un litro de agua contiene 34 607 650 000 000 000 000 000 000 moléculas (34·1024), por lo que la probabilidad que haya al menos alguna molécula de la sustancia activa es prácticamente cero a partir de C24, y en un C200 ya es del orden de 10−175
LA CONTROVERCIA DE NATURE:
El principal valedor de la idea de la memoria del agua fue el inmunólogo francés Jacques Benveniste. Su equipo del Instituto de Salud e Investigaciones Médicas (INSERM) francés diluyó una solución de anticuerpos humanos hasta que no hubo posibilidad de que permaneciera una molécula en la solución. Sin embargo, alegaron que basófilos humanos respondieron a la solución de la misma manera en la que habrían reaccionado ante los anticuerpos originales como parte de una reacción alérgica. Este efecto se observó sólo cuando la solución era agitada violentamente durante la dilución.
Benveniste envió este trabajo para ser publicado en la revista científica Nature. La junta de revisión editorial de la revista mostró su preocupación por el hecho de que la publicación de este trabajo daría credibilidad a los practicantes de homeopatía incluso si los efectos observados por Benveniste no podían ser replicados. También hubo serias dudas de que la investigación fuera simplemente errónea. A pesar de eso, rechazar la publicación del artículo sin ningún motivo fue considerado inaceptable ya que, en ese momento, no se detectó ningún fallo metodológico.
Finalmente se llegó a una solución de compromiso. El artículo sería publicado en el número 333 de Nature el 30 de junio de 1988, pero iría acompañado por un editorial de John Maddox (en ese momento editor de la revista) que señalaría que "Hay muchos motivos por los que la gente prudente debería, por el momento, suspender el juicio", y describiría algunas de las leyes fundamentales de la física y la química que violarían estos resultados, si se probaran ciertos. Además, Maddox exigió que los experimentos fueran repetidos bajo la supervisión de un grupo de expertos enviados por la revista, compuesto por el propio Maddox, el mago e investigador escéptico James Randi y Walter Stewart físico y desmitificador de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
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